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Adelgazar sabiendo

El blog de Marisol Guisasola

aguacate

¡Los aguacates no engordan!

Hace unos días comenté lo sanos que son los aguacates con una amiga y me dijo que ella no los come porque tienen muchísimas calorías. En cambio,  los mejores investigadores en nutrición del mundo te dirán que son supersanos y que  ayudan a perder peso. Y es que, aunque no te lo creas, lo mejor que tienen los aguacates es su grasa, monoinsaturada como la del aceite de oliva virgen extra (AOVE), y con potentes efectos antiinflamatorios.

Es verdad que tiene mucha- el 77 por ciento de las calorías del aguacate provienen de las grasas– pero vienen acompañadas de montones de fibra, lo que forma un dúo fantástico. ¿Consecuencia? Que tienen un altísimo índice de saciedad , lo que significa que te quitan el hambre durante más tiempo y, al final del día, acabas comiendo menos.

Un amplio estudio norteamericano ha comprobado que la gente que come aguacates de forma habitual tiene menor riesgo de exceso de peso y de síndrome metabólico (enfermedad que incluye obesidad abdominal, hipertensión, niveles altos de azúcar y de triglicéridos y bajos niveles de colesterol HDL, el “bueno”) que los que no los comen.  Otros estudios han visto que los aguacates aumentan la sensibilidad a la insulina, ayudan a controlar los niveles de azúcar y reducen los de colesterol malo y triglicéridos.  

¿Cuántas calorías tiene un aguacate? Dependiendo del peso, entre 300 y 350 calorías cada uno. Dicho eso, no todas las calorías cuentan lo mismo en lo tocante al peso corporal. Por ejemplo:

– Quemamos antes las grasas de los aguacates que otras grasas.    

– Los aguacates ayudan a quemar más calorías.

– Todas las grasas son saciantes y las del aguacate lo son especialmente, por la fibra y el resto de nutrientes que contiene (vitaminas, minerales, antioxidantes…)

snacks

Una idea de receta con aguacate es la “ensalada de guacamole”. En vez de aplastar el aguacate y añadirle luego el tomate pelado, la cebolleta y el cilantro bien picados y aliñarlo todo con AOVE, zumo de lima y sal,  yo corto el aguacate, el tomate y la cebolleta como para ensalada, lo aliño todo  y la sirvo con bonito en escabeche o bien con gambas o con huevos de codorniz cocidos. Así tengo un plato completo y me evito tener que untar el guacamole con nachos, tortillas,  colines o pan,  lo cual me ahorra calorías en forma de hidratos de carbono refinados, que esos sí que aumentan el apetito y el peso.  


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