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Adelgazar sabiendo

El blog de Marisol Guisasola

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Por qué tienes más hambre por la tarde

Te levantas con la firme idea de cuidarte, y desayunas y comes sano, pero a medida que avanza la tarde vas perdiendo fuerza de voluntad y cediendo a las tentaciones. Al final del día, puedes acabar tumbada delante de la tele y hartándote de “porquerías”, es decir productos rebosantes de calorías y sin apenas nutrientes. O sea, los que más engordan. Lo peor de todo: que cuando te despiertas al día siguiente, tu autoestima y autoconfianza están por los suelos.  

Puedes pensar que eso te pasa  porque, a medida que avanza el día, tu energía y tu empeño disminuyen, pero al parecer no es por eso. Según los autores de un estudio recién publicado en International Journal of Obesity, la explicación está en que los niveles de la hormona del apetito (ghrelina) aumentan por la tarde y que los de la hormona de la saciedad (leptina) disminuyen. Resultado: que se disparan las probabilidades de comer demasiado. Si eso te pasa un día sí y el otro también, puede que, además, estés buscando alivio al estrés y la ansiedad en la comida: la mejor receta para  la obesidad y de los graves problemas de salud que conlleva.

“La buena noticia es que si somos conscientes de ese riesgo, podemos tomar medidas para reducirlo, por ejemplo comiendo más en el desayuno y el almuerzo (para llegar a la tarde con menos apetito), o bien encontrando alternativas”, explica  Susan Carnell, autora principal del trabajo y profesora de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Universidad Johns Hopkins.

picoteo

Un par de estrategias sencillas que ayudan a  mantener los niveles de saciedad a lo largo del día es aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra vegetal  (frutas, verduras, legumbres, frutos secos, granos integrales) y en proteína (pavo, pollo, huevos, yogur, pescado…) y, por supuesto, beber suficiente agua. En lugar de productos elaborados con harinas blancas y azúcares, prueba a tomar una manzana o una pera con dados de queso curado, nueces o pavo. En vez de un dulce,  cómete un bol de yogur natural con fresones picados o arándanos. Y, sobre todo, cuando la tentación apremie, haz algo: bebe un vaso grande de agua con limón; llama a una amiga o a tu abuela; ordena tu armario; lee ese libro que lleva semanas esperándote; sal a dar un paseo …

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Johns Hopkins Medicine. “Evening hours may pose higher risk for overeating, especially when under stress, study finds.” ScienceDaily. ScienceDaily, 16 January 2018. www.sciencedaily.com/releases/20

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