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Adelgazar sabiendo

El blog de Marisol Guisasola

calabaza

Comer sano no es más caro

No estoy de acuerdo en que comer sano sale caro. Cuando veo a los repartidores entregando comida rápida por las casas, siempre pienso en lo que les va a costar a los que la han pedido, tanto en términos de salud como de dinero. Por ejemplo, un par de pizzas medianas salen por unos 15 euros, dan solo para 2 personas y su ingrediente dominante es apenas una masa de harina blanca. En cambio, 4 huevos a la plancha con arroz basmati (rico en hidratos de carbono, pero con bajo índice glucémico) y ensalada dan para 4 personas,  salen por unos 5 euros y aseguran proteína, fibra vegetal, AOVE, minerales, vitaminas, fitonutrientes…

Si me dices que pedir comida por teléfono te ahorra cocinar y no tarda nada en llegar, también te lo rebato. Mientras esperas a que te la traigan, te da tiempo a cocer el  arroz (10 m), y, mientras se hace, a cuajar los huevos y a preparar la ensalada.

Todo lo dicho no significa que no puedas pedir cenas por teléfono ni mucho menos.  El problema es cuando la comida rápida se convierte en habitual. Como muestra, ahí están los índices de obesidad de los países que más comida rápida consumen (por ejemplo, México y  EE. UU.) y los resultados del famoso estudio SUN de la Universidad de Navarra, que ha visto que cuanta más comida ultraprocesada consume una persona, más aumenta su riesgo de obesidad, hipertensión  y carencias nutricionales… por no hablar de su riesgo de diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas.

¿La solución? Romper el hielo ya mismo y entrar en la cocina con espíritu creativo. A medida que experimentes, irás  creando tus propias recetas, que es lo trendy ahora entre las chicas que saben lo que se cuece. Estas son 3 ideas buenas, bonitas y económicas, para ir abriendo boca:

Verduras a la plancha. En una sartén con una cucharada de  AOVE, dora rodajas de calabacín, berenjena, tomate y cebolla junto con unos chamis, todo ello salpimentado. En el mismo aceite dora pechugas de pollo o trozos  de salmón. Sirve las verduras con la carne o el pescado, espolvoreados con perejil picado.

Crema de calabaza con yogur. En una olla rápida con litro y medio de agua, introduce 300 gr de calabaza, 2 puerros, 1 cebolla, 2 zanahorias y 2 dientes de ajo, todo ello lavado y troceado. Sazona con 2 cucharadas de AOVE, sal, pimienta y 1 cucharadita de pimentón. Deja que hierva 10 m y tritúralo. Añade 1 yogur griego y mezcla. ¡¡Está de muerte y da para 4 o 5 raciones!!

Bacalao con verduras en papillote. Coloca 4 lomos de bacalao fresco en  4 trozos de papel sulfurizado y, encima, una cucharada de verduras en juliana fina (zanahorias, ajo, calabacín, puerro…). Salpimenta y y moja con un hilo de AOVE y un poco de verdejo. Cierra bien los paquetes para que no se salga el vapor. Deja que se hagan 10 m en horno precalentado a 220º. Sácalos y ábrelos con una tijera para que salga el vapor.  Emplátalos, con el jugo por encima y 2 cucharadas de crema de piquillos templada al costado. (La puedes hacer triturando 3 piquillos en conserva con un poco de jugo, un chorro de leche, un poco de queso azul, sal y pimienta).

Link al estudio Sun


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