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Almudena es diferente

El blog de Almudena Lapique

Tener una madre ‘yogui’

Estuve durante muchos años viendo la practica de yoga de mi madre en casa. Siempre se ofrecía, ya que es profesora, a darme clases en casa, pero nunca me anime hasta hace unas semanas.

Siempre me habían contado que el yoga es muy beneficioso tanto a nivel mental como a nivel corporal. Descubrí que no es un deporte, es un estilo de vida. Te ayuda a concentrarte en tus posturas y unes mente y cuerpo a la vez, ‘Asana’ (postura).

Esta disciplina fue hecha por y para hombres en la India. Los yogas clásicos que nos han llegado desde ahí son: Ashtanga Yoga, que consiste de ocho pasos para llegar a la iluminación; Iyengar Yoga, Raja Yoga, Kundalini Yoga y Hatha Yoga (Serie Rishikesh). Desde que ha llegado a Occidente, hay muchísimos tipos nuevos de yoga y más mujeres en las clases que hombres.

En principio, los ‘yoguis’ buscan despertar la Kundalini, una serpiente energética que sube por la columna vertebral hasta llegar a la coronilla. Cuando esto pasa, te despierta muchos sentidos nuevos y llegas a la iluminación. El maestro de Kundalini Yoga se llamaba Yogi Bhajan, y siempre decía que cada alma tiene un papel que desempeñar y que cada ser humano tiene algo que decir.

Mi madre, que también es profesora de yoga para niños, nos ha empezado a dar clases a todos los hermanos juntos. No hay nada más mono que ver a tus dos hermanos de 3 años intentar hacer las posturas. Otra de las cosas que más disfruto es el relax final de la clase (Savasana), en el que, sin poder evitarlo, siempre me quedo dormida. Aunque esté hecho para relajar el cuerpo y que cada célula de tu cuerpo chupe la energía creada por ti en cada clase.

Lo que intenta el yoga es alinear tu postura, respiración y mente. Os recomiendo a todos que lo probéis, ya que hay gente que lo usa para encontrarse a sí mismo o, simplemente, para estirar o relajar.

Espero que paséis una buena semana,

Almu

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