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Espía en Hollywood

El blog de La espía

Harvey Weinstein,

Todo lo que hay que saber sobre el escándalo que sacude Hollywood

Han pasado diez días desde que estalló el escándalo que está sacudiendo los cimientos de Hollywood y que tiene a Harvey Weinstein, el productor más poderoso de la industria, en su epicentro. Resumir todo lo que ha ocurrido desde entonces no es fácil, pero vamos a intentarlo.

¿Quién es Harvey Weinstein? Hasta hace diez días, Weinstein era el rey de Hollywood, el productor más poderoso de la industria, el omnipotente gurú de los Oscars, cuyas películas acumulan más de 80 estatuillas. En las últimas tres décadas, primero en Miramax y después en la Weinstein Company, ha apadrinado a cineastas como Quentin Tarantino y estrellas como George Clooney, Matt Damon, Ben Affleck o Judi Dench, que llegó a tatuarse su nombre en el trasero después de ganar un estatuilla gracias a él. Sus campañas de los Oscar son legendarias, como cuando consiguió que Shakespearse in love –una comedia bien ejecutada, pero bastante ligera- le arrebatara el Oscar a la mejor película a Salvar al soldado Ryan, de Steven Spielberg.

¿De qué se le acusa? El pasado 5 de octubre, el diario New York Times publicaba un reportaje en el que ocho mujeres acusaban a Weinstein de haberlas acosado sexualmente (o de haber tratado de hacerlo) a lo largo de las tres últimas décadas. Unos días más tarde, el New Yorker publicaba una información firmada por Ronan Farrow (hijo de Mia Farrow) que abundaba en las acusaciones y añadía 13 víctimas más a la historia. Al menos tres de ellas acusaban al productor de violación. Otras alcanzaron acuerdos extrajudiciales a cambio de no llevar al productor a los tribunales. Pero la lista crece cada día…

¿Quiénes son las víctimas? Ex empleadas, periodistas, modelos y una lista cada vez más larga de estrellas de Hollywood. Ashley Judd fue la primera en reconocerlo abiertamente. De hecho, contó su historia hace muchos años sin identificar (probablemente por miedo a represalias) al productor. En los años 90, Weinstein se presentó en su habitación de hotel ataviado únicamente con una bata y le pidió que le mirara mientras él se duchaba. Judd abandonó la habitación, pero nunca olvidó el episodio. Desde que ella rompió el hielo, el goteo de nombres no ha cesado: la modelo Ambra Battilana, las actrices Rose McGowan, Mira Sorvino, Rosanna Arquette… Sin embargo, el escándalo tomó otra dimensión cuando dos de las estrellas más importantes de Hollywood, Gwyneth Paltrow y Angelina Jolie, hacían públicos sendos comunicados contando que ellas también habían sido víctimas de los avances de Weinstein. Después, llegaron las confesiones de Cara Delevingne (cuya historia resulta especialmente perturbadora), Lea Seydoux, Heather Graham, Kate Beckinsale, Minka Kelly... La lista engorda cada día que pasa. Su “modus operandi” siempre era el mismo: aprovechaba reuniones de trabajo en habitaciones de hotel (preferiblemente en el Península de Beverly Hills) para insinuarse o, directamente, para acosar sexualmente a sus víctimas. Weinstein utilizaba su posición y su influencia para amedrentarlas: si accedían a sus deseos, les prometía una carrera plagada de éxitos; si se negaban, las amenazaba con destruir su reputación y terminar con su futuro en Hollywood.

¿Qué ha dicho él? Mientras sus abogados tachaban de “mentiras” las acusaciones de sus víctimas, el propio Weinstein, a través de un comunicado, admitía que su conducta no había sido precisamente intachable. Y hasta se sacaba una excusa de la manga: “En los años 70 y 80, todas las reglas sobre el comportamiento en el lugar de trabajo eran diferentes. Era la cultura de entonces”. Weinstein ha admitido también que está recibiendo terapia para rectificar su comportamiento. Hace unos días, se trasladó en un avión privado a Arizona, donde ha ingresado en un centro de rehabilitación.

¿Quién le ha condenado? La lista es infinita. Ni si quiera su propio hermano (y socio) ha querido defenderle. Al contrario. Algunas de las actrices que han trabajado con él, como Glenn Close, Meryl Streep o Judi Dench, han sido las más contundentes condenando su comportamiento sin ambages. George Clooney, otro de sus colaboradores habituales, tachaba a Weinstein de “indefendible”, igual que Jennifer Lawrence que, sin embargo, ha explicado que el productor siempre fue correcto con ella. Algunas, como Jessica Chastain, han dicho que todo el mundo estaba al tanto de su reputación y otras, como Blake Lively, han admitido que nunca habían escuchado las historias. Y Kate Winslet ha contado que, cuando en 2009 ganó el Oscar por El lector se olvidó deliberadamente de darle las gracias durante su discurso porque conocía el comportamiento abusivo del productor. Aunque muy ligado al partido demócrata, al que ha financiado a través de donaciones durante años, Hillary Clinton también ha censurado su conducta a través de Twitter, igual que Barack Obama, cuya hija mayor, Malia, trabajó como becaria en la compañía de Weinstein el año pasado. Y hasta el presidente Trump se sumaba a la fiesta: “Conozco a Harvey Weinstein desde hace mucho tiempo. No me sorprende para nada”.

¿Le queda algún amigo en Hollywood? Pocos. Públicamente, casi ninguno. La diseñadora Dona Karan le defendió atacando a sus víctimas (vaya clase) para retractarse solo unas horas después. Ni si quiera Ben Affleck y Matt Damon, sus dos protegidos más famosos, han salido en su defensa, aunque algunos les han acusado de tibios o de conocer, pero no denunciar, su negro historial. Quentin Tarantino, al que Weinstein descubrió y que ha producido todas sus películas, se pronunciaba con un escueto comunicado: “Estoy sorprendido y tengo el corazón roto por las revelaciones acerca de mi amigo de los últimos 25 años Harvey Weinstein. Necesito algunos días más para procesar mi dolor, mis emociones, mi ira y mis recuerdos y entonces hablaré públicamente del tema”.

¿Y qué dice su mujer, Georgina Chapman? En un primer momento, salió en su defensa, pero cuando el reportaje del New Yorker vio la luz y comenzó el incesante goteo de confesiones, Chapman cambió de opinión. “Mi corazón está roto por el sufrimiento de todas esas mujeres”, decía en el comunicado que utilizó para anunciar que iba a solicitar el divorcio después de una década de matrimonio y dos hijos en común.

¿Qué futuro le espera a Weinstein? Para empezar, su propia compañía, la que lleva su nombre y que fundó junto a su hermano Bob, le ha puesto de patitas en la calle. Weinstein pidió ayuda (desesperada) a los mandamases de los grandes estudios de Hollywood, pero nadie salió en su defensa. Y hace unos días, la Academia de cine de Hollywood, su cortijo particular hasta hace dos semanas, le retiró el carné de socio. Su carrera en Hollywood parece finiquitada.

¿Qué pasará ahora? Se espera un aluvión de demandas. Además, tanto la policía de Nueva York como la de Londres están investigando varias denuncias contra él. Por si fuera poco, Weinstein se enfrenta a un divorcio potencialmente multimillonario.

Continuará…

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