*

mujerHoy

Espía en Hollywood

El blog de La espía

Robin Wright, protagonista de House of Cards

El turno de Claire Underwood… y de Robin Wright

Lo dijo Jessica Chastain hace más de un mes y dio en el clavo. “¿Puede ser Robin Wright la protagonista de House of Cards, por favor? Ya estamos listos”. Y alguien en Netflix debió escuchar la sugerencia y tomar buena nota. Después de anunciar que la producción de la sexta temporada de la serie se había suspendido hasta nueva orden y de despedir fulminantemente a Kevin Spacey, acusado por decenas de hombres de abusos sexuales, la plataforma de streaming ha anunciado ahora que habrá sexta temporada, que tendrá ocho capítulos (en lugar de los 13 habituales), que empezará a rodarse en enero y que Robin Wright será su única y absoluta protagonista.

El maquiavélico, retorcido y criminal Frank Underwood es historia. Igual que Kevin Spacey, que sigue desaparecido de la vida pública y recuperándose de su adicción al sexo en la misma clínica de rehabilitación de Arizona en la que se esconde (y está siendo tratado) el propio Harvey Weinstein. Puede que Spacey logre, gracias a la terapia y al yoga, reinsertarse y disfrutar de un retiro dorado, pero lo que parece bastante claro a estas alturas es que no logrará resucitar su carrera. De hecho, no es la primera vez en los dos últimos meses que una producción tiene que cambiar de planes por culpa del actor. Poco después de que estallara el escándalo, Ridley Scott decidió salvar los muebles sustituyendo a Spacey por Christopher Plummer en las escenas en las que el actor interpretaba a J. Paul Getty en su película ‘Todo el dinero del mundo’. Y lo que es peor, Netflix ha anunciado que no estrenará la película (ya rodada y postproducida) en la que Spacey daba vida a Gore Vidal.

Sobre el destino de su personaje en la serie solo cabe especular. Parece poco probable que los guionistas resuelvan el entuerto con un simple de divorcio. Por eso, sea con un fulminante ataque al corazón y a otra cosa mariposa o con una compleja trama de conspiraciones que desemboque en el pertinente asesinato, tendrán que matarle. La duda es quién se encargara de quitárselo de en medio. Y no conviene descartar a la propia Claire, que no es ninguna santa y ya fulminó a su amante la temporada pasada.
En realidad, tampoco es una pérdida irreparable. Frank Underwood se había convertido en un personaje prescindible. De hecho, el final de la quinta temporada resulta ahora profético. “Es mi turno”, decía Claire Underwood, ya en el Despacho Oval, desdeñando la llamada de su marido, traicionando el pacto que había cerrado con él y haciendo, por fin, realidad su vieja ambición de convertirse en presidenta de Estados Unidos.

También es de justicia que Robin Wright se convierta en la estrella indiscutible de la serie. Y en la mejor pagada. Hace un par de años, Wright se quejó públicamente de cobrar menos que Spacey cuando prácticamente compartían el peso de la serie a partes iguales. Llegó a dar un ultimátum a los productores de la serie y a exigir una subida de sueldo que, sin embargo, nunca llegó a estar a la altura del de Spacey. Ahora, el actor pasa sus días en una clínica de rehabilitación de Arizona acompañado de Harvey Weinstein mientras ella se prepara para ser la presidenta de Estados Unidos. A eso se le llama justicia divina.

wei

Otros post de La Espía en Hollywood:

|

Comentarios