*

mujerHoy

Si yo hubiera estado allí

El blog de Espido Freire

rusia-the-cat

Colores en el suelo

Uy, uy, uy, no no no, sí, sí, sí…

¡Vaya! Se ha caído.

Se avecina una bronca, me temo. Bueno, no ha sido culpa mía. No del todo. Que no hubiera dejado el botecito encima de la mesa. Es verdad que me ha llevado un rato sacarlo de donde mamá lo había encajado, y que antes he tenido que tirar al suelo dos libros, una caja y las tijeras. Me encanta el ruido que hacen las tijeras… y cómo la tonta de mi hermana pequeña, Lady Macbeth, se asusta cada vez, no falla, cada vez, se echa a correr como una loca y se esconde debajo del sofá.

-¡Nos invaden! –maúlla.

– No, boba, son las tijeras -dijo yo.

-Rusia, ¿qué andas tramando ? -pregunta mamá, desde el otro lado de la casa.

En fin, ya lo descubrirá. Yo, mientras tanto, me acerco al botecito que antes estaba sobre la mesa y que ahora ha rodado por el suelo, y se ha abierto, y está soltando un líquido de color rojo sobre el suelo. Es el mismo fluido espeso, y de olor intenso y de tono vivo con el que mamá se suele pintar las uñas, aunque el color a veces varía. Lo toco con la zarpa derecha, y el color se pasa a la patita. Vuelvo a posarlo en el suelo, y allí aparece una huella roja, las almohadillas de mi patita marcadas con toda claridad.

¡Qué divertido! ¿Cómo no he descubierto esto antes? He visto infinidad de veces a mamá extendiendo sobre sus uñas este barniz tan llamativo, y nunca me he dado cuenta de sus posibilidades. Si yo hubiera estado ahí más atenta, parte del trabajo que me toca por hacer estaría ya realizado. Ahora tengo que comenzar de cero, si quiero que todo el suelo se cubra de mis huellas de colores.

Al menos, a diferencia de los humanos, tengo cuatro patas, y eso ayuda a que mi labor se lleve a cabo más rápidamente. Falta un poco de rojo aquí. Mojemos de nuevo la zarpa en el charquito. Eso es. Perfecto. Aquí. Ahora una huella en puerta. Ya.

Ahora, a ver qué opina mamá cuando entre en el salón. Claro, que es muy posible que ponga mala cara. Ya estoy acostumbrada. No le va a gustar nada darse cuenta que lleva toda la vida usando mal el esmalte de uñas, y aplicándolo en el lado equivocado de sus patas.


Además…

Cosas y cosas
Del cielo

|

Comentarios