*

mujerHoy

Si yo hubiera estado allí

El blog de Espido Freire

Lady Macbeth

Lazos

De mis hermanas, yo soy la única que muestro interés por las típicas cosas de gatitas: lazos rosas, cascabeles, disfraces, fotos… En una casa de intelectuales, donde una está constantemente preocupada por temas elevados y la otra es una estratega militar de primer orden, me siento un poco sola: mis únicos intereses es que me den amor y me digan lo guapa que soy.
Pero no perdamos de vista el que cumplo mi función dentro del delicado esquema de dominio del mundo. Yo soy la relaciones públicas, la primera que sale a recibir al cartero, o a la chica que comprueba el gas, o al vecino que pregunta si el escándalo a las tres de la mañana ocurrió en nuestra casa (ocurrió: Rusia se empleó a fondo). Yo soy la que se contonea ante ellos, la especialista en croquetas felinas y en maulliditos lastimeros. Yo soy, quiero creer, el cebo seductor.
¡Me gustan los lazos! ¿Qué le voy a hacer? Me quedan tan bien… los de terciopelo resaltan de tal manera mi pelaje, lo de raso aportan brillo extra. Sé que no encajo un mundo de estrictos planes y de normas felinas donde rige (o ruge) el comportarse de manera altanera, arisca y un poco principesca, pero así es como soy.
A menudo me siento a lamerme la patita y a pensar, y creo que María Antonieta, en su corte de Versalles, debió de sentirse así. Claro que la pobre no acabó muy bien, y quizás no sea el mejor de los ejemplos. Pero en mi fantasía, me traslado allí: si yo hubiera estado allí, me hubiera comportado de la misma manera. Pelucas, y lazos por doquier, y un rascador Petit Trianon donde retirarme cuando lo deseara, y unos cuantos cortejadores azules rusos que me adularan, y ratoncitos rosas y azules con los que jugar, y… ¿Qué menos?
Entonces regreso a la realidad y miro mi pequeña corte, y tengo que conformarme con las migajas. Está bien, tengo lazos por doquier, y un rascador gigante, y muchos aduladores, y ratoncitos azules, rosas y violetas, el color de la temporada, pero ¿Y las pelucas? ¿Eh? ¿Cómo puedo ser feliz sin pelucas?

Lady Macbeth


Además…

Complicaciones

Pequeño o grande

 

|

Comentarios