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mujerHoy

Sí nos da la vida

El blog de Lea Vélez

EMOTICONO

Mi hijo es el emoticono de la derecha

El otro día tuve uno de mis fabulosos desayunos con Beatriz. Ambas somos madres de hijos con Altas Capacidades y los sábados por la mañana, los llevamos a una cosa llamada Astrorrobótica, que es una clase de enriquecimiento en la que un astrofísico les enseña a los niños a hacer circuitos y programar sensores y cosas especiales y espaciales del mundo ingenieril. Estas clases son estupendas para los chavales hambrientos de un conocimiento que no se da en el colegio, pero mira, también son buenísimas para que las madres nos conozcamos, nos topemos unas con otras y nos entendamos a las mil maravillas ante un croasán plancha sobre el que vuela la cháchara. Vamos, que nos convertimos de dos madres maris, y de eso va un poco este blog.

Beatriz me contó una cosa que ya estaba tardando en los colegios, la verdad, (léase lo anterior con sarcasmo) y que creo que está causada por esa exacerbada sobreprotección a la infancia que llueve desde todos los ángulos de forma desmedida, incluido (o sobre todo) el de las redes y que se resume en la frase: “de los niños no se habla en las redes, a los niños no se les debe mostrar en las redes, es peligroso sacar a los niños en las redes”. Esto fue lo que me contó mi amiga y que me dejó muerta:

-Nos llegó una circular del colegio diciendo que no podíamos sacarle fotos a los niños en la función escolar.

¿Es que acaso vamos a robarles el alma? ¿Corre peligro ese hijo en imagen de que le hagan vudú? ¿No se nos va la pinza con eso de poner a los niños en peligro, que ya por si acaso, mejor que nunca, nadie, bajo ninguna circunstancia los saque de refilón o de lleno, en una foto? ¿Pierden su anonimato por salir de comparsa en la imagen escolar?

Ya, ya sé que las redes son peligrosas para los niños cuando los propios niños las manejan sin supervisión, o si no están bien aleccionados, pues hay criminales que se dedican a engañarlos y tal, pero yo no hablo de eso. Yo hablo de poner la foto del cumple de tu hijo en FB y que alguien te afee la conducta llevado por esa sobreprotección que digo.

O ver las fotos de un evento deportivo en la que están tachadas las caras de todos los niños menos la del hijo, o la imagen de una función escolar con los rostros llenos de happy faces ridículas para protegerlos de que alguien… los… ¿vea haciendo de Rey Midas? Vale, no se me disparen los puritanos. Comprendo que no los pongamos desnudos en las redes, o hagamos de ellos monos de feria, pero poner su foto rodeados de amiguitos soplando la tarta no me parece más grave que sacarlos a pasear por la Gran Vía si se hace con una lógica y una natural precaución, así que vuelvo a mi desayuno y a mi croasán con Beatriz. Rebobinemos. Me dice:

-Nos llegó una circular del colegio diciendo que no podíamos sacarle fotos a los niños en la función escolar.

-Me dejas muerta. Muertita me quedo.

-Parece ser que un padre no quería que su hijo salga en las fotos que podamos hacer los demás y protestó y entonces dijeron que no se permitía grabar o sacar fotos de los niños.

-Tela. ¿Y qué hiciste?

-Agarré, me presenté en el despacho de la jefa de estudios y le dije: “mira, yo voy a la función de mi hija y me voy a hinchar a sacarle fotos. Ahora, si ese padre tiene miedo de que su hijo salga en mis fotos, pues muy sencillo, que no deje a su hijo participar en la función escolar.

-Muy bien dicho.

-Jajaja, eso. Y allí me presenté con mi cámara, como los otros veinticinco padres. Pues ya solo nos faltaba que no podamos sacarle fotos a los niños vestidos de romanos.

Mi amiga Beatriz tiene toda la razón. Solo nos faltaba preocuparnos por las fotos de la función escolar, efectivamente, a no ser que uno sea testigo protegido y no quiera que te encuentre la mafia, en cuyo caso, le puedes poner al niño una máscara de emoticono feliz.

Las advertencias de la policía están ahí porque son necesarias, porque hay mucho padre zopenco, pero lo que es más necesario aún es el sentido común de todos para aplicarlas con tiento y un poco de sabiduría.


Además…

El día del padre pasado
La vida sabe vivir
Democracia escolar

 

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