*

mujerHoy

Beauty-click

El blog de Stefanie Milla

Calcetines exfoliantes para tus pies

Placeres culpables de la belleza: pies de bebé a costa de despellejarse viva. Literalmente

Los calcetines exfoliantes – o como mudar de piel cual lagarto de tobillos para abajo

No, no son nuevos. Es probable que muchas de las personas que estén leyendo este post incluso los hayan probado, sí. Pero… por si había alguien que aún no los conociera (tras dos veranos de gloria parece que en éste pasan algo más desapercibidos…) no he podido evitar traer a colación uno de mis “placeres culpables” cosméticos: los calcetines exfoliantes.

Son, posiblemente, uno de los cosméticos menos glamurosos que existen. Seguramente, uno de los más grimosos. Y, de seguro, uno de los más divertidos, ¡por raro que suene el término! Y es que son un cuadro: el nombre (calcetines exfoliantes, nada menos…) es tremendo, la aplicación, de chillar de fea, y el proceso, un horror, pero … ¡funcionan!

¿En qué consisten? Son unos patucos de plástico rellenos de un gel con un alto contenido en ácidos cosméticos. Su uso pasa por calzárselos y dejarlos puestos de 60 a 90 minutos, según indicaciones. Eso sí, nada como un par de astucias de veterana para hacer más fácil el tiempo de exposición.

Exfoliación de pies para evitar callos y durezas

La promesa de unos pies perfectos: una meta por la que vale pasar por cinco días de pies que parecen caerse a trozos en estado de derrumbe inminente…

El primer truco es usar siempre las pequeñas pegatinas que incluyen, hechas para cerrarlos a la altura del tobillo. El segundo, cubrir estos patucos de plástico con calcetines de verdad, a ser posible ajustados al tobillo, y luego, calzarse unas deportivas bien atadas. De esta forma, una no se encuentra obligada a quedarse sentada o tumbada durante todo ese tiempo, sino que puede circular y andar con normalidad, pues esa envoltura de pies por capas permite andar sin escurrirse.

Calcetines exfoliantes para pies

Ponerse calcetines encima de esta mascarilla de pies y calzarse luego unas deportivas ayuda a superar el tiempo de espera ¡y a poder moverse por casa con ella puesta!

 

Una vez pasado el tiempo de aplicación, se retiran los calcetines y se aclaran los pies. Inicialmente no se nota nada. Nada. Quizás una cierta tirantez en la piel del empeine, pero no más. No sólo eso. Los días siguientes tampoco se nota nada. Bueno… es posible que la piel tome un brillo raro, como si estuviera más tensa. Y de repente, a partir del cuarto o quinto día… ¡comienza el despelleje! De repente, los pies empezaran a pelarse. Pero no pelarse un poquito, noooo… Grandes tiras de piel empezaran a desprenderse. Y con grandes quiero decir… grandes. Una amiga me comentaba, horrorizada, como se le desenfundó la piel de todo un dedo. Otro, con gato en casa, reía contando como había pillado al felino paseando con un trozo gigante de dureza en la boca, cual si fuera trozo de jamón…

Y ese momento, para qué vamos a negarlo, es de lo más divertido. Si alguna vez de pequeños se ponían pegamento en la palma de la mano y lo dejaban secar para luego levantarlo… no van a poder resistirse. Y lo saben. Claro que no cumpliría mi papel si no dejara que en teoría no se debe, pero… ¡es que es tan, tan, tan, tan tentadoooor! La clave está en no tirar allí donde el tejido pueda estar vivo.

Todo lo que necesitas para una pedicura en casa

La verdad es que, durante ese periodo de cambio de piel, una no está para enseñar los pies a nadie. A nadie. Es más, casi es mejor ni mirárselos uno mismo, porque eso de ir dejando restos de piel allá donde se pisa tiene su miajita grima. Porque a veces la piel sale bien. Otras, va dejando restitos lamentables. Con lo cual a la hora de usar estos calcetines hace falta ser previsora y calcular al menos diez días de pies a buen recaudo.

Lo curioso es que las durezas desaparecen, sí, pero también se renueva todo el resto de la piel del pie, incluida la de la suela y la del empeine, así como la parte superior del talón. Por eso, durante las tres semanas posteriores hay que tener cuidado extra, porque esa piel estará… como la de un bebé, por estrenar. Ojo con no llevar protección solar en el empeine, o con los zapatos que aprietan un poco: será más fácil tener ampollas o rozaduras, ¡así que más vale prevenir!

cuidados para los pies

Marcas como SVR ofrecen estos calcetines – que, por cierto, encuentran en los calcetines hidratantes como éstos de Kocostar (que encima son ¡ideales con su estampado de camuflaje cítrico!) su mejor pareja.

Eso sí: nada de repetir poco tiempo después por gusto. El tratamiento debe espaciarse al menos tres meses, porque una cosa es exfoliar – y otra, arrancarse la piel a tiras como e hacía Ramsay Bolton a Theon Greyjoy en Juego de Tronos…


Además…

 

|

Comentarios