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Adictas al amor

El blog de Personal Lover

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S.O.S.: cyranos digitales

Uno de los mayores placeres que conozco es juntarme con mis amigas y volver a los clásicos. Pero no se confundan. No me refiero a un club de lectura en el que recitamos sonetos de Quevedo; todavía no nos ha dado por ahí después de bebernos unos vinos pero todo es posible…

Entre nosotras, “los clásicos” son esas conversaciones recurrentes que no nos cansamos de mantener aunque siempre repitamos lo mismo. Porque precisamente ahí está la gracia. Incomprensible pero cierto. Y en lo más alto del top ten de clásicos populares, ese gallinero en el que cada una expresa, con toda la frivolidad de la que es capaz –que es mucha–, qué no soporta en un hombre. Eso por lo que no tragaría “ni aunque fuera el último hombre sobre la faz de la tierra”. Que luego, quien más quien menos se haya comido sus propias palabras es lo de menos. Las cejas depiladas, los calzoncillos de fantasía y los pantalones pirata tienen muchas haters. Utilizar mal los cubiertos, comer con la boca llena y pedir palillos a los postres también. Con leer a Paulo Coelho, conducir un descapotable, echarse gomina –“¿pero todavía se vende eso?”, clama alguna–, llorar en el cine, ser el cliente del mes del gimnasio y bailar salsa no hay tanta unanimidad.

Pero con esto de la revolución digital tenemos nuevos “argh!” que se van incorporado a los clásicos. Y aquí se llevan la palma los cursis, los intensos, los “cyranos” virtuales que en un alarde de sinceridad deciden declararte su amor en las redes sin escatimar en frases que harían sonrojar a la mismísima Jane Austin. “Estoy hecho de ti y tú de mí y juntos somos magia”, “soy de los que cuando aman vuelan y ahora habito en las nubes”, “gracias por devolverme la ilusión por vivir, amar y compartir”… Añádanse unos cuantos emoticonos o una puesta de sol y ya no sabes dónde meterte. ¡Pero que necesidad hay de que se entere hasta tu colega de la guardería de que vives sin vivir en ti! Por no hablar de que la aludida tenga que cerrar su perfil en Instagram y ya no pueda salir de casa… Aviso a navegantes: nos gustan los hombres sensibles pero no los que nos dan vergüenza ajena.


Además…

 

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