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mujerHoy

Tú y el sexo

El blog de Valérie Tasso

Singer Madonna at AlexanderWang during New York Fashion Week 2016

¿Qué hay, de verdad, detrás de la noticia que recomienda a mujeres mayores de 50 tener una pareja sexual más joven (y no al revés)?

La cosa de las “informaciones” mediáticas en materia sexual (y en muchos más ámbitos) va un poco así: un medio de relevancia publica un articulito (presuntamente apoyado, ¿cómo no?, en los consabidos recientes estudios “científicos”), bajo un título sugerente que le proporciona cierta atención y, a partir de ahí, otros medios, en un mal disimulado “corta y pega”, desarrollan lo mismo y con la misma información (estudio “científico” incluido).

El propósito de estas “patadas a seguir” suele ser siempre el mismo: atraer lectores mucho más que aportar información de peso. Normalmente, los titulares se refieren a cuestiones de Perogrullo y el soporte argumentativo pasaría con dificultad los estándares de validación de un chaval de primero de ESO, pero resultan entretenidos para el gran público.

El tema de “sexualidades” que, estos días, se viene repitiendo con cierta insistencia, es el de que a las mujeres de más de cincuenta años les conviene tener un amante jovencito. Cuando entras a leer el argumentario que sostiene esa afirmación, ves que lo que se expone, según esos académicos estudios, es que a las mujeres nos viene bien seguir cohabitando carnalmente en la madurez (ahí viene lo del “señor Perogrullo”), pero nada que justifique por qué tener que hacerlo con alguien mucho más joven que nosotras. Y a servidora, sobre este tema, y a falta de argumentario que lo justifique, le vienen ciertas cosas a la cabeza. Por ejemplo, el hecho de que ese “les conviene” nunca es inocente, es decir, que más que una recomendación, resulta un imperativo, pues las recomendaciones públicas siempre suelen encerrar un paternalistatienes que hacerlo” si quieres estar “à la page”, si quieres mantenerte en las liberadas exigencias sexuales de tu tiempo. Y es que las apelaciones a que nos convirtamos en masa en unas “cougar” (unas “pumas” devoradoras de hombres bisoños) no dejan de resultarme curiosas.

 

Si nuestra liberación y nuestra igualdad tienen que pasar por imitar las sandeces de los hombres, mal vamos…

En los mismos artículos (como decimos, el mismo, varias veces duplicado) se señala que, si bien el sexo es beneficioso para las mujeres de edad madura, en los hombres, puede conllevar problemas de salud especialmente a lo que a su sistema cardíaco se refiere (pero a nosotras no, a nosotras nos estabiliza la tensión). Curioso. Así, si el modelo “tradicional” y considerado “patriarcal” de “hombre maduro atrae a jovencita” empieza a estar mal visto, la alternativa que parecemos encontrar es que sea sustituido por el de “mujer madura atrae a jovencito”, pero que, en nada, se cuestione el modelo (que, dicho de paso, no tiene porqué ser cuestionado). Y esto es algo que a mí me crispa especialmente, porque si nuestra liberación y nuestra igualdad tienen que pasar por imitar las sandeces de los hombres (cuando así las consideremos) y por sustituirlas reivindicativamente en dichas sandeces, mal vamos.

Como indico, nada hay de malo o de cuestionable en que se formen, puntual o establemente, asociaciones afectivas entre personas, sean de la orientación sexual que sean, con diferencia significativa de edad. Es más, puede ser enormemente estimulante y revitalizador. También me parece estupendo y absolutamente necesario que las mujeres dispongamos de esa erótica opción  sin que por ello tengamos que ser más discriminadas o maldecidas que cuando lo hace un hombre. Lo que no acabo de entender es el por qué, si socialmente queremos tener un gato en casa, hay que matar al perro primero.

 

Sigamos ejerciendo nuestra condición de seres sexuados independientemente de nuestra edad cronológica

Nuestra sexualidad, lo hemos dicho hasta la saciedad, se construye, se ejerce y se desarrolla desde que ponemos los pies en el mundo hasta que lo abandonamos. El modeloadultista” que pretendía hacernos creer que la sexualidad era sólo cosa de adultos fértiles y vigorosos no sólo es falso sino que es ridículo.

El que se nos permita, sin puritanismo ni tapujos, seguir ejerciendo nuestra condición de seres sexuados, independientemente de la edad cronológica que tengamos, es tan necesario para nuestro desarrollo humano como el que se nos permita seguir pensando y hablando más allá de la cincuentena, con lo que si ese derecho y esa facultad se ejercen con alguien menor que nosotras, mayor que nosotras, de nuestra misma edad o simplemente con nosotras mismas, es lo de menos…. siempre nos va a beneficiar (y no hace falta que nos pongan electrodos en la cabeza para comprender eso). Así que, si una quiere seguir en estos terrenos el ejemplo de Brigitte Macron (la Primera Dama francesa) o de Madonna o de quien sea, pues ¡adelante!, pero tengamos la honradez de considerarlo de la misma manera que cuando es a la inversa (entre otros motivos, porque detrás de estos casos, también hay una mujer, jovencita, que tiene derecho a ejercer su erótica inclinación). Y dejemos el sistema cardiovascular a los cardiólogos.


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