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Taller de Lectura

El blog de Mara Malibrán

Marco Polo y la hija feminista del Rey Caidú

“El rey Caidú tenía una hija llamada AIgiaruc en su idioma, lo que en nuestra lengua significa Luna brillante. Y aquella doncella era tan fuerte y poderosa que no había en todo el reino ningún mozo ni doncel que pudiera vencerla, sino que ella a todos derrotaba.”

Marco Polo era un adolescente veneciano muy culto, cuando acompañó a su tío y a su padre hasta alcanzar las tierras del Kan, allá por el año 1.270. En esas tierras permaneció dieciséis años, empleando en sus viajes unos veintisiete en total. Su curiosidad inagotable dio a luz uno de los libros más bellos que han existido y existirán, “El libro de las Maravillas del mundo”, que Abada Editores acaba de publicar. Es el libro más entretenido que pueda uno imaginar. En esta edición maravillosa, en el epílogo, repleto de historietas que el veneciano añadió al final de sus viajes, destaca una especialmente interesante y curiosa Se trata de la historia de la hija del rey Caidú, a quien Marco Polo no duda en calificar como una mujer fuerte y valiente. Al leer, al conocer esta historia novecientos años después, nos decimos que Luna Brillante fue además de valerosa una pionera de la igualdad, una feminista decidida en pleno siglo XIII, en las tierras remotas del gran Kahn; no se dejó amedrantar y peleó y consiguió ser libre.

El relato cuenta como su padre, el rey, quería casarla, pero ella no estaba de acuerdo y se le ocurrió frenar el matrimonio, proponiéndole un acuerdo: solo se casaría con aquel hombre que lograra vencerla en combate. Es fácil imaginar lo que sucedió: un número incontable de caballeros hicieron cola para luchar con Algiaruc, pero, uno a uno, ella los iba venciendo. Hasta que, siempre hay un “hasta que” maldito que da vuelta al guión, tanto en la ficción como en la realidad; hasta que, decíamos, apareció un caballero muy influyente que tanto al rey como a la reina les encantó ya que trajo consigo mil hermosos caballos como prenda para luchar contra la dama. Los padres presionaron a su hija para que cediera y no se enfrentara al caballero, en resumidas cuentas que se dejara de líos y acabara finalmente por aceptar el matrimonio, pero Luna Brillante además de valiente era tenaz, firme de convicciones, y se plantó, lucharía con él y le derrotaría como lo había hecho con los otros candidatos.

¡Qué alegría nos da Algiaruc!, porque el final feliz de esta historia no acaba en boda, con ella rendida y sometida por el interés al príncipe de los mil caballos. No. Todo lo contrario. Acaba así, Marco Polo nos lo cuenta:

“En cuanto el príncipe se vio caído y dominado por la doncella, levantándose lleno de vergüenza y rabia se marchó tan rápido como pudo, con toda su compañía; así, muy corrido y avergonzado al haber sido vencido por una mujer. (…) “También he de deciros” sigue contando el joven veneciano, “ que el rey Caidú llevo consigo a su hija a una gran cantidad de batallas; y en todos los combates no había caballero más valeroso que ella. Pues en muchas ocasiones la doncella penetrando entre las filas de sus enemigos, atrapaba a la fuerza a algún caballero con tanta facilidad como si fuera un pajarillo y, volviendo de nuevo hacia sus tropas, se lo llevaba prisionero”

El editor Juan Barja cuenta, en la introducción, que cuando Colón llegó a las islas de lo que sería el Nuevo Mundo llevaba como guía un  ejemplar de los viajes de Marco Polo, igual a esta edición que comentamos. Si al genovés el libro le fue de gran utilidad en su empresa, para nosotros, lectores nostálgicos de ese mundo perdido, se convierte en un placer literario porque nos sumerge en el fascinante Oriente del gran Khan. Esta cuidada y completa edición respeta la estructura original del libro, consta de una introducción, donde el joven veneciano resume su aventura; un primer libro, donde cuenta el viaje de ida; un segundo en el que habla de China y de las tierras del Khan; el Libro de la India es el tercer libro; y, por último un delicioso epílogo, a modo de anexo, donde Marco Polo reúne curiosidades que había olvidado, como la fascinante historia que acabamos de narrar de la rebelde y feminista princesa Aigiaruc. La edición se acompaña con 85 ilustraciones del Códice del Duque de Borgoña y con una serie de mapas de las rutas del viaje, así como un exhaustivo cuerpo de notas históricas y geográficas. 

Un placer hojearlo, un placer contemplar las bellísimas imágenes y, sobre todo, un placer el poder disfrutar de la pluma observadora, inteligente y siempre incisiva de nuestro querido aventurero Marco Polo que nos dio a conocer a Luna Brillante.

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