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Comerse el mundo

El blog de Raquel Sánchez Silva

Hamish Bowles, con Raquel Sánchez Silva

Cenando con Hamish Bowles

“Ser una de las personas más influyentes del mundo de la moda no debe ser fácil”- pensé cuando me invitaron hace unos día a una cena con Hamish Bowles, editor del Vogue USA. Inmediatamente después busqué su rotunda y siempre acertada presencia en las alfombras rojas más importantes del mundo; la última en la Gala Met con una impresionante capa bordada con pavos reales plateados de Alexander McQueen.

“Ser una de las personas más influyentes del mundo de la moda no debe permitirte tener los pies en el suelo”, pensé después.

Intrigada por la personalidad de este británico luminoso afincado en Nueva York, preparé minuciosamente mi look para la cena. Tal y como le dije a mis amigos Macarena Rey y Lorenzo Castillo (maravilloso anfitrión), “Yo para estas cosas soy muy disciplinada”.

Elegí un vestido negro con pájaro bordado y pendientes y anillo con Ónix y brillante de Barcena Joyas.

Llegué al Amazónico pronto. Miguel Ángel Muñoz ya estaba allí. Cinco minutos después aparecieron Lorenzo y Hamish. “¡Qué vestido!”, me dijo en nuestro primer saludo.

El look de Raquel Sánchez Silva para su cena con Hamish

Bolso de Gucci

A partir de ese momento todo fue espectacular. Una cena extraordinaria, la mejor atmósfera y sobre todo, una naturalidad inesperada para mí. Necesito insistir “una de las personas más influyentes del mundo de la moda” se reveló como una de las estrellas más simpáticas que he conocido. Hablamos de todo: moda, cocina, maratones, azúcar, detox, teatro, Broadway, La Llamada, los Jabis, sus entrevistas, experiencias, primeras veces, Galas Met y la era Trump. Se nos hizo corto a todos aunque pasamos varias horas cenando. Hamish Bowles nos regaló un interés extraordinario por cada una de las anécdotas que se colaron en esa mesa llena de manjares (¡todo riquísimo!).

Cuando llegué a casa feliz, me pregunté “¿Ser una de las personas más influyentes del mundo de la moda te prepara para ese brillo relajado en todo acto social? Y si es así, ¿por qué otros o te deslumbran o se apagan como brasa fría ?”. Obtuve la respuesta un par de días después. Hamish me escribió un mail con un listado enorme de referencias de restaurantes en Manhattan que siempre hay que guardar. En ese mismo mail, me daba las gracias por una noche tan divertida. Y ese mail  fue la mejor respuesta: Todo lo que pasó en esas horas fantásticas en el Amazónico tiene que ver con que Hamish es Hamish y es fabuloso, exquisito y auténtico independientemente de que sea también “una de las personas más influyentes del mundo de la moda”.

Vuelve pronto, Hamish.

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