*

mujerHoy

Comerse el mundo

El blog de Raquel Sánchez Silva

Raquel Sánchez Silva, con David Delfín

David

El día que nos hicimos esta foto, ya estaba embarazada de unas pocas semanas y se lo conté. Nos abrazamos como tantas veces, felices y cómplices porque, David Delfín, era de querer, de abrazar, era de estar y reconfortar, de hacer, en definitiva, muy felices a los demás.

Empezamos encontrando un vínculo en la moda porque me apasiona su talento pero muy pronto él hizo de nuestra relación, algo más. Quien no le conoció,  podrá quedarse solo con la provocación y la búsqueda de respuesta (siempre tan sanas y estimulantes) o con sus ejemplos de valentía como creador pero, en un día como hoy, me gustaría quedarme con lo dulce que siempre fue, con todas las sonrisas y el amor que regaló. La bondad es un valor que nos cuesta reconocer como único y precioso.

Se da por hecho que ser bueno es lo natural. David Delfín era una excelente persona, con el alma enorme, ancha y deslumbrante. Son días de una enorme tristeza porque os hemos perdido a los dos en muy poco tiempo y la vida se torna aún más injusta.

Adiós, amigo.

Otros artículos relacionados: 

|

Comentarios