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Adelgazar sabiendo

El blog de Marisol Guisasola

Un carrito de la compra del supermercado

Si compras sano, pierdes kilos

Dos amigas de la misma edad hacen la compra en el súper. Una está delgada y a la otra le sobran varios kilos. Miras su carrito y tienes la respuesta: en el de la primera hay sobre todo productos frescos y en el de la otra, casi todo viene en un paquete o envase. ¿Qué consecuencias tienen esos carritos? Que el de la chica “gordita” es más denso en calorías -más calorías en relación al peso del producto- y menos denso en nutrientes beneficiosos, como fibra, vitaminas, minerales, fitoquímicos, proteína, grasas sanas… Si te fijas más y lees las etiquetas de los envases que lleva verás “añadidos” como colorantes, conservantes, espesantes…

La pregunta del millón es: ¿pasa más hambre la chica delgada que la mujer a la que le sobran unos kilos? Aunque suene sorprendente, la respuesta es NO. Los alimentos procesados suelen ser pobres en fibra y ricos en hidratos refinados, grasas, azúcares, saborizantes… que llenan de momento, pero no mantienen la saciedad.

¿Conclusión? Que para no ir acumulando kilos tontamente y mantener la piel, el pelo y el resto del organismo sanos, hay que empezar por comprar bien.

Igual este menú te sirve de ejemplo:

Piensa en una fabulosa ensalada como plato único: para ello, necesitas comprar “verde“, es decir lechugas, canónigos, rúcula… Para que quede vistosa, le añades color vegetal -por ejemplo tomates, pimientos rojos, zanahoria rallada, incluso algo de fruta de temporada como fresones, nectarinas o manzanas picadas y le añades sabor en forma de cebollas, cebollino, ajo, especias, hierbas aromáticas… Un poco de proteína y tienes un plato completo: con huevo cocido o bien trocitos de pollo o pavo, gambas cocidas o bonito escabechado o al natural, requesón… o bien unas cucharadas de legumbres cocidas (garbanzos, alubias)…

Ahora viene el aliño, por supuesto con aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal marina, vinagre (por ejemplo, de Jerez). Unas nueces picadas por encima y tienes un maravilloso y saciante plato mediterráneo con todos los nutrientes que necesitas y las calorías justas.

Aplica ese esquema al resto de tus guisos, recordando que, cuantos más vegetales frescos le añadas, más nutrientes y menos calorías tendrán. ¡Ah! No olvices que necesitas proteína (vegetal o animal) para mantener tu masa muscular y que las grasas del AOVE, los frutos secos y el pescado son una bendición para tus arterias.

Por último, no escatimes en sabor “natural”: cebollas, ajos, especias y hierbas. Esconden maravillosas sustancias que cuidan tu salud, de la cabeza a los pies.

Podrás encontrar otros trucos en mis post anteriores: “Las chicas listas comen bien” y ¿Sabes perder kilos comiendo mejor? 

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