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El blog de Marisol Guisasola

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¡Las naranjas te ponen guapa este invierno!

Kalvin Klein , Bottega Veneta o Jeremy Scott han apostado por el naranja para su moda de este otoño/invierno. Me encanta la elección, porque ese color me hace pensar en aromáticos fruteros invernales repletos de naranjas. Somos millones las fans de esta fruta (la más consumida en España), que parece diseñada para mantenernos guapas y sanas en los meses fríos. La ciencia lo ratifica. Estos son algunos beneficios que concede a las naranjas:

– Mejoran los niveles de azúcar. A pesar del azúcar (fructosa) que contienen, la fibra de las naranjas explica por qué apenas aumentan los niveles de glucosa o azúcar en sangre. De hecho, tanto personas con diabetes tipo 2 como con diabetes tipo 1 mejoran sus niveles de glucosa cuando siguen dietas ricas en naranjas. ¡Incluso si no tienes diabetes, las naranjas te ayudarán a controlar el apetito y el peso!

– Dan lustre a tu piel. Ya de por sí, la vitamina C de las naranjas es un potente antioxidante que combate los daños solares y de la contaminación en la piel y hasta previene el descolgamiento y las arrugas. ¡No olvides que la vitamina C es vital para la formación de colágeno, la “cola” que mantiene unidas nuestras células!

– Previenen los ictus. Las dietas ricas en naranjas y otros cítricos se relacionan con menor riesgo de ictus isquémicos en las mujeres, señala un estudio de la American Heart Association, referente mundial en Cardiología. Un dato para recordar: los ictus son la primera causa de muerte en las mujeres españolas.

– Ayudan a controlar la hipertensión. Por su riqueza en potasio, las naranjas ayudan a prevenir la hipertensión. El problema es que la mayoría de la gente no consume la cantidad recomendada de potasio, que es de 4700 mg diarios. Un craso error, porque si tomas suficiente potasio (presente sobre todo en frutas y verduras) ¡reduces el riesgo de muerte por cualquier causa en un 20 por ciento!

– Previenen tumores. La vitamina C y otros fitoquímicos antioxidantes de las naranjas ayudan a evitar la formación de radicales libres, responsables del deterioro celular y enfermedades relacionadas, incluido el cáncer. Pero no solo necesitamos vitamina C de adultos. Un estudio ha visto que los niños que toman naranjas durante los dos primeros años de vida tienen menos riesgo de desarrollar leucemia infantil.

– Cuidan tu corazón. Si quieres reducir tu riesgo cardiovascular, consume más potasio, por ejemplo comiendo un par de naranjas al día, y reduce el consumo de sodio (sal común). Las personas que toman unos 4.070 mg de potasio al día tienen la mitad de riesgo de fallecer por ataques cardiacos isquémicos que las que apenas llegan a los 1000 mg de potasio diarios, indica un estudio.

– Estimulan tus defensas. No es de extrañar que el consumo habitual de naranjas mejore la respuesta inmunitaria. Y es que, además de fibra, potasio, vitamina C y una larga lista de fitoquímicos protectores, contienen colina, tiamina, riboflavina, niacina, vitamina B6, folato, ácido pantoténico, fósforo, magnesio, manganeso, selenio y cobre. ¡Un suplemento multivitamínico natural!

– Ayudan a mejorar tu memoria. La colina de las naranjas es un nutriente asombroso que mejora la transmisión de impulsos nerviosos y favorece la comunicación entre las neuronas. Incluso se relaciona su consumo con menos insomnio, mejor memoria y capacidad de aprendizaje y hasta con más soltura de movimientos.

Consejos útiles

  • Tenlas a la vista, en una bonita fuente, así tendrás más probabilidades de tomarlas en vez de otros snacks ricos en calorías y pobres en nutrientes.
  • Prueba a añadir trozos de naranja a ensaladas verdes. Completa la receta con nueces peladas y picadas, queso fresco troceado, pimienta, sal Maldon y vinagre balsámico, y tendrás un plato delicioso y supersano.
  • Cómpralas en su punto, porque no madurarán ni sabrán mejor después.

 

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