mujerHoy

Escrito en las estrellas

El blog de Astrología, Horóscopo y Tarot

Virtudes y poderes de los cristales: el zafiro

Los cristales son más que piedras y ornamentos. Desde tiempos remotos se han usado para curar enfermedades o para armonizar, estimular o calmar nuestra vida. Hoy hablaremos del zafiro.

La etimología de este nombre, es de una gran belleza y riqueza simbólica. En efecto viene a la vez del árabe, safir, y del griego, sapheiros, que a su vez estaría relacionado con el hebreo Sepher y también en hebreo, sappir la piedra azul. Ahora bien en la Biblia (Ezequiel 1, 26) podemos leer que: “por encima de la plataforma que estaba sobre su cabeza, tenía el aspecto de una especie de piedra de zafiro, una forma de trono, y sobre ésta forma de trono como una apariencia de hombre, encima hacia arriba”. En este caso se trata de una alusión al hecho que el trono de Dios, podría estar compuesto de zafiros, tal como cuenta una leyenda judía, según la cual, las Tablas de la Ley, escritas por la mano de Yahvé y entregadas a Moisés, estarían hechas de piedras de zafiro. Por último siempre según las leyendas judías, incluso las musulmanas, decían que el famoso sello de Salomón era de zafiro.

Aunque esta preciosa piedra no fue exclusivamente glorificada por los hebreos. Los persas también la honraban, le atribuían poderes de inmortalidad y de eterna juventud. Más cercanos a nuestro tiempo, el papa Inocencio III, allá por el siglo XIII y que a su vez se hizo celebre, ya que decretó, que los obispos deberían llevar un zafiro en el dedo para protegerse de las malas influencias, Aunque el papa Gregorio XV, hizo del zafiro la piedra oficial de los cardenales.

A parte de que esta gema, favoreciese la nobleza de corazón y de espíritu, las buenas costumbres, las cualidades morales y de que pudiese hacer feliz y valiente a toda aquella persona que la portase, tenía la reputación de alejar también a los malos espíritus y sortilegios muy frecuentes y numerosos en la Edad Media. Pero no solamente es esto,  ya que desde la antigüedad era la piedra-remedio milagrosa que parecía curarlo casi todo. Si una persona, tiene cólera, debe ponerse un zafiro en la boca y la cólera desaparecerá. Si una persona tiene problemas visuales, deberá coger un zafiro con la mano para calentarla. Luego deberá tocar sus ojos con esta piedra durante tres mañanas y tres noches, y así sus ojos se curarán. Si alguien estuviera impedido por culpa del reuma hasta el punto de no poder soportar el dolor, que se ponga un zafiro en su boca y sus dolores cesarán.

(Siguen siendo extractos de las obras de Santa Hildegarda de Binguen)

|

Comentarios