mujerHoy

Adictas al amor

El blog de Personal Lover

ponte-en-mi-lugar

Sí, mi mamá tenía razón

“Ese chico no te conviene”. ¿Quién no ha escuchado alguna vez a su progenitora pronunciar esta frase apocalíptica? Incluso varias veces a lo largo de su vida. Primero en el instituto, cuando aparecías por casa con un zangolotino desgarbado con aspecto de tener una bolsa llena de gatos por cerebro. Después en la universidad, cuando salías con el más vago de la clase o con el guaperas de turno que, sí o sí, te acabaría rompiendo el corazón. Y más tarde, si tonteabas con cualquiera que no respondiera al retrato robot del yerno perfecto: trabajador, educado, responsable, buena persona… Capítulo aparte merecían los tatuados, divorciados y gente de mal vivir.

Yo recuerdo auténticas batallas campales entre amigas y sus madres –los padres, como Suiza, suelen optar por la neutralidad– a cuenta del novio de turno. Incluso relaciones tan frías como la de Donald Trump y Kim Jong-un que solo conseguía atemperar la llegada de un nieto. En casos como estos, la suegra es la diana de todos los dardos y, según los terapeutas, una de las principales razones para tumbarse en el diván.

Pero lo malo de las madres es que muchas veces acaban teniendo razón. Incluso muchas más de las que nos gustaría. ¿No era que el diablo sabe más por viejo que por diablo? Pues eso. Y entonces aquel “ya te lo dije” cobra más sentido que nunca. Esto es lo que debe estar pensando Arantxa Sánchez Vicario. La extenista, haciendo oídos sordos a las advertencias familiares de que Josep Santacana no era trigo limpio, pasó por la vicaría, tuvo dos hijos y ahora está inmersa en un divorcio que promete sangre, sudor y lágrimas. Incluso sus padres se atrevieron a contratar a una agencia de detectives para demostrarle que su novio arrastraba un curriculum más que sospechoso pero el remedio fue peor que la enfermedad y aquella unión ya no la rompía ni varias cargas de dinamita.

Probablemente, en esta historia todos tengan algo de lo que arrepentirse y existan varias versiones de un guión basado en hechos reales, pero cuando mi hermana afirma “mamá es bruja, que te lo digo yo” infinidad de hijas de todo el mundo secundarían sus palabras. Porque mucho me temo que el mítico sexto sentido no es patrimonio de las mujeres, sino de las madres.


Además…

Parecían tan felices… Parte 2
Parecían tan felices…
Cuando el amor está en la oficina

|

Comentarios