mujerHoy

Tú y el sexo

El blog de Valérie Tasso

COUPLE HAVING SEX ON A BED AT HOME.HAND,HANDS,BED,INTIMATE,INTIMACY,SEXUAL,COPULATION,COITUS,ACT,SEXUAL ACT,SEX,GENDER CHANGER,INTERCOURSE,SEXUAL INTERCOURSE,ENTHUSIASM,AMUSEMENT,ENJOYMENT,JOY,GAG,JOKE,PLEASURE,FUN,GLADNESS,DELIGHT,COUPLE,PAIR,GUY,WOMAN,CLOSE,HUMANS,HUMAN BEINGS,PEOPLE,FOLK,PERSONS,HUMAN,HUMAN BEING,HAND,HANDS,LADY,FEMALE,FEELING,CLOSEUP,ROOM,BED,PLAYFUL,MALE,MASCULINE,INTERIOR,ATTRACTION,HOT,LIE,LYING,LIES,SENSUAL,LUST,ADDICTION,TENDENCY,SEXY,ACTIVE,EROTIC,HOTEL,TOUCH,BEDROOM,INTIMATE,UP,ON,INTIMACY,DESIRE,INDOOR,ADULTS,ADULT,PASSION,POSSESSION,HOLDING,PRELUDE,FOREPLAY,SEXUAL,ROMANCE,AFFAIR,LOVE,IN LOVE,FELL IN LOVE,PASSIONATE,ORGASM,MAKING,DATE,DATING,GET TO KNOW,COPULATION,COITUS,ACT,SEXUAL ACT,SEX,GENDER CHANGER,INTERCOURSE,SEXUAL INTERCOURSE,NUDE,NAKED,ZEAL,COURAGE,AUDACITY,WIFE,PARTNER,SPOUSE,YOUNG,YOUNGER,URGE,LECHEROUSNESS,HORNINESS,ENTHUSIASM,AMUSEMENT,ENJOYMENT,JOY,GAG,JOKE,PLEASURE,FUN,GLADNESS,DELIGHT,COUPLE,PAIR,TO COURT,FLIRT,FLIRTING,NUDE PORTRAIT,NUDE STUDY,NUDE PAINTING,NUDE PHOTOGRAPH,NUDE PICTURE,NUDE PHOTO,HUSBAND,RELATIONSHIP,RELATION,BACKDROP,BACKGROUND,FAMILIY,FAMILY,GIRLFRIEND,GIRL,GIRLS,MAN,LOVERS,COURTING COUPLE,DATING COUPLE,DAPPER,ACCOSTING,PRETTY,PR,HOME,MARRIAGE,HAVING,INFIDELITY,SEXUALITY,EROTICAL

El “edging”, ¿una novedad erótica desconocida?

Una de las mejores técnicas del “lampedusismo” de nuestro tiempo (lo de hacer que todo cambie para que todo siga igual) es renombrar las cosas. Así, como en aquellas películas de los cincuenta en las que los protagonistas están en un coche y pasa por su lado un fondo de árboles (siempre los mismos), para tener la sensación de que se mueven, cuando, en realidad están siempre en el mismo sitio, ahora, en lugar de árboles repintados, nos pasan términos renombrados. Y es muy curioso, especialmente en el ámbito del hecho sexual humano, la ingente necesidad de novedades que tenemos y la poca capacidad de profundizar en lo que ya tenemos, condición, ésta última, absolutamente necesaria para permitir que algo realmente nuevo emerja.  Somos demasiado ansiosos y demasiado vagos como para que, de verdad, algo cambie. En el fondo, queremos “comprar” (entender, repetir, hacer)  lo de siempre pero con otro envoltorio, bajo otro envase, bajo otra denominación… como nos pasa con el jabón para lavar la ropa.

Nuevamente, el anglicismo “edging” no es nada nuevo

Con este breve preámbulo, se entenderá que el llamado ahora “edgingno es en realidad nada nuevo. Y como no es nada nuevo, se tiene que publicitar con adjetivaciones proposicionales del tipo: “la forma de prolongar tus orgasmos” o “lo que te permitirá intensificar tus orgasmos hasta el infinito”. En realidad, el “edging” sólo hace referencia al control que sobre la propia respuesta sexual se pueda ejercer de forma que se acentúe (o se acorte) la duración de la fase de meseta y se retrase (o se precipite) la respuesta orgásmica. Algo que todos, en mayor o menor medida, y salvo dificultades sexuales concretas (como la eyaculación rápida), ya hacemos sin demasiadas dificultades, fruto del propio aprendizaje sobre nuestro cuerpo y sus reacciones… Vamos, como el saber qué cantidad de vino podemos tomar sin llegar a cantar el “Asturias, patria querida o cómo contener un rato las ganas de orinar sin mearnos en los pantalones cada vez que queremos hacer pipí. El término inglés, lógicamente, hace referencia al “borde”, al “umbral” o “la frontera” y, consecuentemente, a saber quedarnos el tiempo que razonablemente nos apetezca (sin por ello tener que ser siempre mucho tiempo) en él.

 

El “edging”: una capacidad de control del orgasmo para ambos sexos, aunque se benefician más de ella los varones

Esa capacidad de control hace referencia a ambos sexos pero, como se intuirá, tiene más predicamento entre los varones por su mayor predisposición a “irse corriendo” en cuanto pueden. Las mujeres, y esto no deja también de ser curioso, tenemos una mayor dificultad y la necesidad de una mayor madurez para permitirnos que nuestro cuerpo consiga, por primera vez, una respuesta orgásmica, pero cuando la conseguimos, ya solemos traer incorporada en ella el control más o menos efectivo sobre la misma. Así, las técnicas, que también se promocionan como novedosas para conseguir eso del “edging”, están más enfocadas a los hombres y son, desde hace mucho tiempo, muy conocidas, recomendadas y desarrolladas por la sexología y sus profesionales, con vistas a actuar en los casos que mencionábamos de dificultad de control eyaculatorio en los varones (especialmente en los varones ansiosos).

Entre ellas, cabe destacar las técnicas “físicas” de presión sobre el glandesqueeze method– (en el momento previo al “punto de no retorno”, es decir, a aquel momento en el que ya no hay manera humana de contener la eyaculación) o sobre la base del pene, o a retirar el escroto de su posición muy cercana al cuerpo (justo antes de eyacular el escroto se “pega” al cuerpo a fin de facilitar la eyaculación), o a presionar la zona del perineo (bien con el dedo bien con los músculos del “pubococcígeo”) para alcanzar, desde ahí, la próstata y dificultar que el semen se deposite en el conducto uretral, entre muchas otras.

Particularmente eficaces son también a ese propósito de control cuando no se ha adquirido, las técnicas de respiración (y es que a muchos, se nos olvida respirar cuando entramos en la fase de la meseta); una inspiración amplia antes del orgasmo es de una enorme eficacia en el propósito de retrasar lo inminente, así como una respiración superficial y acelerada lo anticipa. Y también, hay técnicas mentales de sujeción de la excitación a fin de que ésta se mantenga pero no se desboque. Conviene señalar, por último, que de nada sirven estas técnicas de “edging” si, sin el debido asesoramiento sexológico y sin profundizar en las causas del “descontrol”, no se saben cuándo, cuáles, cómo y en quién aplicarlas… Y es que, una cosa es el manual de instrucciones de un horno y otra, muy distinta, saber cocinar un pollo al chilindrón.


Además…

Despierta tu pasión sexual (y la suya) este verano
¿Qué pasa cuando las mujeres diseñan los juguetes sexuales?
“Pornografía” y “erotismo”: una historia curiosa

|

Comentarios